Los personajes de “El retrato de Dorian Gray”: Lord Henry Wotton

El personaje de Lord Henry ha sido catalogado como el más complejo de la obra y representa la crítica a la sociedad de la época.

Lord Henry es un joven aristócrata, de tez morena, expresión fatigada, cínico, irreverente, provocador y descarado, embaucador e ingenioso, conocedor de los placeres de la vida, un hedonista que considera que todo es un instrumento para el placer.

Lord Henry Wotton es inicialmente amigo de Basil, pero que después queda intrigado por la ingenuidad y belleza de Dorian. Es extremadamente ingenioso. Es visto como una crítica a la cultura victoriana tardía que abraza una visión indulgente del hedonismo. Corrompe a Dorian con su visión del mundo, así que Dorian intenta emularlo.

A lo largo de la obra se hace evidente lo original y diferente de su visión del mundo. Afirma que la belleza acaba donde empieza la expresión intelectual  y que por ello mismo los obispos tienen un aspecto espléndido, porque se dedican a repetir lo que en su juventud aprendieron.

Lord Henry viene a personificar el hedonismo, el esteticismo, pero no como exaltación de la belleza, sino como búsqueda del placer. Así, la vida merece la pena en función de todas las sensaciones y emociones que puedas exprimir de ella.

dorian-gray_01

Por sus diálogos se presenta a sí mismo como una persona desencantada de la vida. Es el cinismo hecho carne, con frases sentenciosas y retóricas, sus monólogos son de lo mejor de la novela. Y también es él quien introduce a Dorian en su filosofía hedonista, tanto por sus consejos como por un libro muy perturbador que le presta.

Lord Henry se atreve a afirmar que: “Lo único que vale la pena en la vida es la belleza, y la satisfacción de los sentidos”. Es tal su perspectiva que este se atreve a preguntarse quien definió al hombre como animal racional y afirma que: “Es la definición más prematura que jamás se haya hecho. El hombre podrá ser muchas cosas, pero no es racional”.

Es consciente de su gran facilidad para convencer a la gente con sus provocadoras ideas. Le encanta hablar y se pasa el día entero dialogando y discutiendo sobre diversos temas con Dorian Gray. Es su mentor, su Cicerone en la hipócrita sociedad victoriana. Le enseña un sin fin de conceptos que modificarán poco a poco su personalidad.

Henry sólo se ama a sí mismo y a la belleza, aunque está casado, y reconoce que “la fealdad es una de las siete virtudes capitales… es mejor ser hermoso que ser bueno. Pero, por otra parte, es mejor ser bueno que feo”. Cree que definirse es limitarse. La muerte es la única cosa que aterra a Lord Henry. Envidia a Dorian por tener una vida deliciosa, llena de placer y en la que nada le hace daño; le envidia por su eterna juventud.

Lord Henry representa al diablo, quien susurra palabras atrayentes y evocadoras de placer en los oídos de los demás para que cometan los actos más impuros con una filosofía de vida tan imprudente e inmoral como original y seductora. Es el instrumento del destino que hará de Dorian un nuevo individuo.

wpadmin